Pintura
Con mi obras pictóricas exploro el cuerpo como un territorio donde confluyen la identidad, la transformación y la memoria. Desde la densidad y la atmósfera del óleo, la carne deja de ser un motivo figurativo para convertirse en un espacio vivo donde laten la vulnerabilidad, el deseo y la resistencia.
La figura aparece fragmentada, expuesta o en suspenso, transitando entre la intimidad y el espectáculo, la belleza y la incomodidad, lo sagrado y lo profano. Sobre el lienzo, la carga carnal se hibrida con códigos ornamentales y rituales, poniendo en tensión la experiencia contemporánea con la iconografía religiosa y el mito.
Mi producción se despliega en diversos cuerpos de trabajo que abordan estas cuestiones desde prismas específicos. Se trata de una investigación plástica continua sobre la arquitectura del cuerpo: el modo en que lo habitamos, lo resignificamos y lo percibimos



